lunes, noviembre 20, 2006

xD

Bueno... Hoy hice algo más o menos asi:




y no con mi madre precisamente, jajajajajjajajajajjajajajajjajajajjajajajajjajjajajajjajajajajajjajajajjajajjaajjajajajjajajajaajaaaaaaa xDDD xDDD xDD :-) :-p :-)))












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21 comentarios:

El Hidalgo Informatico dijo...

AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, Ann, Ann, Ann, Ann, Ann, Ann, Ann, Ann, nA, nA, nA, nA, nA, nA, nA, nA, nA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA, AnnA,

¿?!¿!?¿??¿qué¿¿?¿!?¿!?¿!?!

Hola!!

Que pases una buena semana. Besossss.

Anónimo dijo...

jajajaja suerte que no estas cerquita, no todos tienen la paciencia de esa mami jajaja

carles

Víctor dijo...

Jajajaja, que video más bueno. Me encanta esta serie.
Besos

Raziel dijo...

me he reido mucho o como se dice en el argot normal...me he partido la caja... lo mejor ha sido,cuando mi madre,se pensaba que la llamaba y vino corriendo mientras yo veia el video...besos.

jorge rojas mexico d.f. dijo...

Tres torres contra el Rey
(Cuento)
Observó pausadamente el campo escaqueado donde se alineaban los dos ejércitos; blanco y negro, listos para la batalla sin cuartel que se avecinaba.
Aún tuvo tiempo de ordenar a uno que otro peón soldado de la primera línea de formación que asumiera la posición correcta; no sin el relincho de desconfianza de un caballo que se encontraba inmediatamente detrás; difícilmente controlado por su jinete, y de las protestas de ambos alfiles, piezas de artillería ligera que pugnaban enconadamente con los peones soldados de adelante, quienes se interponían en su ángulo de movimiento y disparo.
Solo las dos torres, cada una en un extremo del campo, permanecían impasibles; conocedoras de su fuerza y de que; hasta tanto avanzara su ejército y se abrieran los espacios, serían requeridos sus servicios; ya fuera por el rey o por la misma reina, para penetrar con fuerza y profundidad hasta la misma retaguardia enemiga.
El rey y su dama conversaban a intervalos en voz baja, para que sus palabras no fueran escuchadas ni siquiera por sus propios súbditos. El primero mostraba un semblante adusto y preocupado, conocedor de que en aquella batalla se jugaba al mismo tiempo la gloria – si vencía – o la propia vida si; en caso de ser derrotado, caía en manos enemigas.
La reina; por su parte, permanecía muy tranquila e imperturbable. Orgullosa de su fuerza; motivo de admiración y temor por parte de propios y extraños, abrigaba la esperanza de que ni siquiera los enemigos del ejército rival se atreverían a propasarse con ella, a excepción de la reina enemiga, claro está, con quien tenía viejas cuentas pendientes.
Ya comenzaba a impacientarse cuando llegó y se sentó frente a él otro estratega, quien dirigiría al ejército negro que tenía enfrente, color que se le antojaba amenazador y siniestro, como la suerte que consideraba podría depararle a su ejército blanco en la batalla.
- “ Esto de que el Ajedrez es un juego no puede ser cierto, hasta aquí percibo la atmósfera de tensión y preocupación de ambos ejércitos… hasta de su mismo estratega, de quien dicen es el mejor del mundo en estos momentos y que ya es tan famoso… bueno, pensándolo bien, creo que si me obedecen como es debido, les podremos dar una buena paliza a esos de enfrente. - “ Pensaba.
En ese momento el estratega rival, que ya había ordenado a su ejército como él mismo lo había hecho, le extendió la mano en señal de saludo y echó a andar el reloj, al tiempo que le decía:
- Suerte -
A lo que él correspondió de la misma manera, sin dejar de cuestionarse:
- “ ¡Suerte! ¡Bah! Qué hipocresía tan grande, si nos vamos a dar con todo… y todavía pone a andar el reloj antes, a ver si mi ejército se retrasa algo en el avance… pero no, a los nuestros les toca hoy mover primero… lo bueno es que; por reglamento, contamos con las mismas fuerzas, así que vamos a dar la batalla por este ejército blanco y por México “ - Pensó, e inmediatamente se dirigió a sus subordinados:
- Que nadie se mueva sin permiso de su rey, él escuchará mis sugerencias y les ordenará lo que deban hacer… usted reina, sé que es muy poderosa, pero obedezca las órdenes del soberano, no se mande sola, que le puede pasar algo malo por ahí, recuerde que esto es una guerra - Le advirtió.
- Está bien, usted manda - Rezongó aquella entre dientes.
- Suerte en la batalla, no quiero prisioneros... avance la primera fila - Ordenó y; con una señal, indicó al rey que tomara el mando de sus tropas.
Ya se disponía este a empujar al soldado de adelante suyo, cuando la reina lo detuvo:
- No, mejor que vaya este, hace media hora que me anda pisando la cola del vestido…ya me rasgó hasta las pantimedias… el muy pazguato - Dijo y; con un soberbio empujón, proyectó al peón soldado que tenía enfrente dos pasos adelante, a d4.
Apenas había recobrado este la compostura, cuando de las filas enemigas se escuchó un relincho salvaje y un caballo saltó a la casilla f6.
Asustado el peón soldado, al verse tan solo al frente, pidió ayuda a sus compañeros:
- ¡Eh! No me dejen solo, alguien que venga a ayudarme a capturar a ese caballo, que se ve que trae malas intenciones - Dijo, e inmediatamente el caballo del rey saltó a f3.
De las filas enemigas solo se produjo el tímido avance del peón soldado del rey quien; asustado, solo avanzó un paso, a e6.
En ese momento la reina aprovechó para buscar un poco de protagonismo en la batalla:
- Usted, cañoncito precoz, salga… váyase lejos, que no quiero tenerlo aquí tan cerca. - Ordenó al alfil cañón, por lo que aquel salió disparado a la casilla g5.
De las filas enemigas saltó en ese momento un peón soldado, hasta c5 espada en mano y presto a batirse con su rival, pero el otro, con una señal, pidió ayuda a uno de sus compañeros quien, sosteniéndolo por detrás, se instaló en e3.
Buena decisión, porque en ese momento el peón soldado negro liquidaba a su compañero en d4 pero, al quedar mal parado, era víctima a su vez de él, en la misma casilla d4.
En el bando enemigo solo se produjo otro tímido movimiento, cuando la pieza de artillería ligera, el alfil cañón, avanzó hasta e7 escudándose detrás de un caballo.
El caballo de b1, ansioso de salir, dio dos pasos y se plantó delante de la reina, en d2, con gran enfado de esta, que no soportaba el olor a equino.
De las filas enemigas solo avanzó un paso, a d6, el peón soldado de la reina, seguramente empujado por aquella.
La reina blanca, buscando espacio, ordenó al peón soldado más cercano:
- Anda, ayuda a tu compañero, no te quedes ahí pasmado -Por lo que aquel avanzó un paso y se situó en c3, entre sus dos compañeros de armas, considerando que así estaría más protegido.
En las filas enemigas se escuchó un relincho e inmediatamente el caballo de la reina negra se plantó delante de ésta, en d7.
En ese momento el rey blanco, que había permanecido observando el movimiento de las tropas, sugirió algo útil:
- Tú, cañoncito alfil, sitúate en d3, creo que; con suerte, más adelante puedes mandarle un buen disparo a ese rey negro…si se pone a tiro, desde luego - Lo que obedeció aquel con prontitud.
En el ejército negro volvió a producirse un ligero movimiento y un peón soldado dio un paso, hasta b6.
La reina blanca, enojada de tener un caballo tan cerca, le jaló la cola con fuerza, por lo que aquel; asustado, saltó al escaque c4.
En el bando negro se produjo un movimiento casi imperceptible, pero cargado de amenazas cuando el cañón alfil se situó en b7.
En ese momento la reina blanca consideró prudente avanzar al menos un paso; delante de su rey, por lo que se situó en e2; no quería que el rey le restara ni en lo más mínimo, el protagonismo que, según ella, le correspondía, y no a aquel anciano achacoso con quien vivía por necesidad.
La reina negra no quiso ser menos y avanzó a la única casilla disponible adelante, a c7.
Evaluó por unos minutos la posición de ambos ejércitos: -“Aún no comienzan las hostilidades fuertes, apenas están ambos bandos culminando la etapa de apertura. Ordenaré al rey que se vaya rápido a su esquina más próxima y que deje paso a las torres, que ellas sí saben combatir… y eso que no saben que también hay un torre aliado que rige sus movimientos.” Pensó y; acto seguido indicó al rey blanco: - Usted enróquese a su derecha y póngase en seguridad, que lo puede alcanzar una bala perdida ahí en el centro - A lo que aquel accedió con tanto gusto que saltó, como en sus mejores tiempos, dos pasos de lado, hacia su derecha; hasta casi darse de topes con la torre, quien se vio obligada a saltar sobre el monarca para no golpearlo, en un movimiento conocido como enroque y señalado con el símbolo 0-0.
El estratega del ejército negro consideró prudente hacer lo mismo con su rey: 0-0.
- Creo que llegó el momento de la verdad, dígale a su reina que comande las tropas y a sus torres que ya es hora de que también se apresten a combatir.- Sugirió al rey, quien inmediatamente le dio un ligero codazo a la torre que tenía al lado y le dijo:
- Ya muévete, ponte de acuerdo con tu compañera de allá y con el consejero Torre, a ver que pueden hacer -
Al momento la torre se movió a su izquierda, a e1, donde esperaría pacientemente a que la reina se moviera para poder actuar. En el ejército contrario, como si adivinaran sus intenciones, se produjo el mismo movimiento: Tfe8.
Solidaria, la torre blanca del extremo se pasó al lado de su compañera, en d1.
- Ya estamos listas, ahora solo es cuestión de esperar nuestra oportunidad - Le dijo.
En el ejército rival se produjo un movimiento inesperado. El caballo que estaba al lado de la reina se fue al lado del rey, en f8, sin que de momento se supiera claramente a qué iba allí, si a defender a su monarca o buscando una mejor ubicación para saltar hacia delante.
- No voy a dar mi vida por este caballo que tengo enfrente, esto es asunto de caballos, que lo resuelvan ellos, así que me voy de aquí - Dijo el alfil cañón retirándose hasta c1, para no estorbar a nadie según él, pero con gran disgusto del rey, quien le gritó desde lejos:
- ¡Cobarde! Al próximo que vea retrocediendo le hago un consejo de guerra y lo fusilo en el acto por traición al rey -
Mientras la torre a su lado le decía despectivamente:
- Miedoso, hazte para allá -
- No es cobardía, sino simple estrategia - Replicó enojado el alfil cañoncito; que enseguida agregó: - El consejero del rey, ese tal Torre, seguramente aprueba mi movimiento -
- ¡Bah! Estrategia…Torre…aquí las únicas torres somos esta y yo, no hay nadie más - Dijo la torre enojada.
- Que no, que el consejero del rey también es Torre y en definitiva es quien manda aquí - Insistía el alfil cañón.
El movimiento del ejército negro, algo sorpresivo, estuvo precedido por otro movimiento inesperado, el salto del caballo a la casilla d5.
- Ese caballo está medio loco…o tal vez borracho - Murmuró la reina, que enseguida azuzó al corcel que tenía a su lado: - Ya vete de aquí, a donde quieras, pero vete ya - Por lo que aquel saltó dos pasos al frente, hasta g5, aunque sin ningún plan aparente de acción.
- Apóyenme rápido, que ese cañón negro me está apuntando - Pidió a la tropa que se hallaba a sus espaldas. Afortunadamente para él, la atención del ejército negro estaba centrada en su otro compañero de armas, quien era amenazado por un peón soldado con su espada desenvainada, en b5, por lo que este saltó hacia atrás, pero amenazando aplastar al peón soldado enemigo con sus patas delanteras, desde el escaque a3, . por lo que aquel peón soldado siguió avanzando insistente hasta b4, donde estuvo a punto de cortarlo con su espada, lo cual fue impedido por un peón soldado blanco que lo liquidó de inmediato, allí mismo en b4, donde cayó a su vez debajo de las patas de un caballo negro.
Fue en ese momento cuando la reina blanca consideró que con la ayuda del caballo y del alfil podría atacar al rey negro, por lo que se dirigió resuelta a h5, provocando la reacción del ejército negro que; de inmediato, liquidó al caballo, mediante su cañón alfil, en g5, por lo que la reina ordenó al que había retrocedido:
- ¡Eh! Tú, ven y liquida a este, para que te reivindiques ante toda la tropa -
Aquel aprovechó la oportunidad y; de un certero cañonazo, tumbó a su rival en la misma casilla g5.
Desde el lado negro se escuchó la voz de su reina que ordenaba al caballo de adelante:
- Vaya, de su vida por nuestro rey - Por lo que al caballo no le quedó otra alternativa que arremeter contra el cañón alfil en d3, para ser aplastado al momento, en la misma casilla d3 por la torre, que burlona le decía:
- Ja, ja, ja…hasta aquí llegaste caballito loco -
La reina negra consideró necesario actuar ella misma en defensa de la posición de su rey, sabiendo que de ello dependía también su futuro en el reino, por lo que salió rápidamente hasta a5, mirando hacia todos lados para ver donde atacar primero.
Torre, el consejero del rey blanco, evaluó nuevamente la posición: - “ Esos de allá permanecen aún a la defensiva…las torres blancas están listas para atacar…la reina negra evidentemente no podrá ella sola atacar y al mismo tiempo defender a su rey…es más, se me ocurre atacarla ahora mismo, a ver qué hace.”- Pensaba, mientras llamaba rápidamente a un peón soldado.
- Corre y pícala con tu espada - Le ordenó, por lo que aquel saltó hasta b4, pero la reina huyó lejos, hasta f5, amenazando a la torre blanca, quien enseguida le dijo:
- Cálmate, el problema no es entre nosotros, no eres tú quien me interesa, sino el viejo ese de tu marido, ese que se esconde allá abajo detrás de los peones soldados - Argumentaba, al tiempo que se situaba amenazadoramente en g3, frente al rey negro, quien asustado gritó a sus escoltas:
- ¡Vamos! Hagan algo, que siento que esa torre maligna me quiere arrancar la corona de un torrazo - Por lo que empujó a su escolta del extremo, quien temeroso solo atinó a dar un paso, hasta h6, poniéndole su espada en el pecho al cañón alfil, mientras le decía con voz quebrada:
- ¡Fuera de aquí! Con mi rey no te metas, porque se lo digo a mi papá - A lo que aquel respondió imperturbable:
- Lástima Margarito, ya es demasiado tarde…mira quien viene por allá - Dijo mientras señalaba al caballo blanco aislado que se acercaba amenazadoramente a c4.
- Por lo visto de todo me tengo que encargar yo, hasta de controlar a un mugre caballo desbocado - Dijo la reina negra acercándose sin temor a aquel, hasta d5, por lo que cautamente el caballo dio dos pasos atrás, hasta e3, desde donde se sentía muy fuerte y seguro, amenazando además aplastar a la primera dama, por lo que aquella regresó y se plantó enfrente del peón soldado; en b5, a quien le decía:
- Mírame, plástico insignificante, tan cerca y tan lejos de ti… ¿me ves?...ahora te voy a pelar…¿qué me vas a hacer? Anda, ¡atrévete!
- No creo que puedas, me parece que te vas a quedar viuda muy pronto…mira lo que le quieren hacer a tu marido, jajaja – Replicó el peón soldado sin ningún temor, al ver que el alfil cañón se posicionaba tranquilamente en f6 y pegaba su pecho a la espada de un peón soldado, mientras le decía a este en tono burlón:
- ¡Bah! No te puedes quejar, vas a dar la vida por tu rey…jajaja…¡morirás con honores! Y a mi reina que se la lleve el tren, que esto es asunto de torres…y mío también, claro -
En ese momento pasó rauda a sus espaldas la reina negra, hasta h5, donde con un fuerte jalón de cabello lanzó a la reina blanca al lago que se hallaba fuera del campo.
- Hasta que te pesqué cerca de mi marido, vieja cachuda - Le decía, a lo que la otra procuraba responder entre tragos de agua:
-¡Oh! No, no es lo que parece, permíteme explicarte -
En el campo de batalla comenzaban las acciones más fuertes, cuando la torre sonreía de manera siniestra, al decirle al rey negro:
- Al fin puedo actuar como me gusta…ahora vas a sentir, viejo rey, lo que es chocar contra una torre en tu propia tierra…ahí te voooyyy - Dijo y se abalanzó con todas sus fuerzas contra el peón soldado que se hallaba delante del monarca negro en g7 y tocando levemente a este, que casi muerto de miedo se fue hasta el rincón, en h8.
- Te voy a limpiar un poco tu primera línea de defensa, que está bastante sucia, mientras pienso en qué hacer contigo…tú, cañoncito alfil, sigue parado ahí y no dejes que este se escape, que yo me encargo de lo demás - Dijo, mientras aplastaba de un ligero torrazo al peón soldado negro de f7 y permitiendo; al mismo tiempo, que el cañón alfil apuntara al rey a la cabeza, por lo que aquel se vio obligado a regresar a su lugar en g8.
- Aquí estoy otra vez, que todavía no te suelto…oye…¿nunca has comido torre? ¿No quieres una mordidita? - Le decía burlona la torre, parándose nuevamente en g7.
- No, no me gusta comer piedras, ¡oh!, no, no me mates…reina, haz algo, mata a esta torre o a ese cañón que la ayuda - Clamaba el infortunado monarca negro.
- Imposible, no puedo hacerlo, porque te matan a ti primero…acepta tu suerte - Respondió la reina con desaliento.
- Ahora voy a pelar a ese cañoncito que tienes allá, que ni sirve para nada - Amenazó ahora la torre respirándole al rey en la cara, desde g7, por lo que aquel retornó de nuevo a h8, lamentando tanta desdicha.
Enseguida barrio la torre al cañón alfil de b7, mientras al rey negro no le quedaba otro camino que retornar cabizbajo a g8.
- Bueno, para que veas que no soy tan mala, te voy a librar ahora de la probabilidad de ser un rey cachudo, porque veo a tu reina muy tranquila mirando para donde está mi rey blanco - Le dijo la torre en plena cara.
- ¡Bah! Todos los reyes son iguales…pero ni te atrevas a meterte conmigo, que soy la primera dama – Replicó la reina negra.
- Pues en mi reino ya ni hay primera dama, así que te pelo a ti y chance y me caso con el rey - Dijo la torre al tiempo que daba un salto hacia atrás, hasta g5, permitiendo que el cañón alfil apuntara de nuevo al rey negro, que ahora si prefirió avanzar a h7.
- Vas para atrás traidora -Decía la torre mientras con un leve toque, en h5, lanzaba a la reina negra al lago, junto a la otra, donde continuaron aquellas trenzadas en una fuerte lucha de jalones de cabello, que ya flotaban sobre la superficie.
- Bueno, mejor dicho, fuiste para abajo - Agregó la torre riendo desde arriba.
- Por lo menos a uno de ustedes me llevaré por delante - Dijo el rey negro dando un paso hasta g6, desde donde amenazaba al alfil cañón y a la torre al mismo tiempo, por lo que; mientras retrocedía a h3, esta le respondió:
- Si quieres llévate a ese, que ya cumplió con su deber…yo todavía tengo un futuro por delante -
Así el rey entró en combate, atravesando con su larga lanza al cañón alfil de f6, mientras le decía sin piedad:
- En la batalla del Ajedrez quien perdona, pierde…me apuntaste varias veces sin atreverte a disparar, así que aquí mismo te enfrío -
- Ahí te voy otra vez, que esto aun no ha terminado - Decía la torre, mientras barría de un empujón al desprotegido peón soldado de h6.
- ¡Tú otra vez! Pero ahora que estás sola no te tengo miedo - Dijo el rey yendo al frente, a g5, a un costado de la torre, a quien pretendía lanzar al lago con ambas reinas; quienes dicho sea de paso, ahora continuaban discutiendo, pero mucho más tranquilas, sus asuntos de faldas.
- Ahora que venga mi compañera te vamos a dar pamba entre las dos - Dijo la torre, retirándose nuevamente a h3.
La torre negra, dormida en el trono de su rey, cabeceó hasta dar con sus huesos en el trono desocupado de la reina, en d8, donde se sintió muy a gusto.
- Qué bien se está aquí…con suerte quizás llegue a reina - Murmuraba casi en sueños.
- Otra reina viuda…bueno, aquí estoy rey - Dijo la torre parada ahora en g3 y amenazando al monarca negro, quien se acercó a su gente en f6, buscando algún plan de defensa.
- Jaque rey - Volvió a hablar la torre mientras se plantaba en f3, por lo que el rey, ya medio mareado, regresó a g6.
En pleno clímax de la batalla el peón soldado blanco más alejado dio un gran paso para su humanidad, avanzando un paso, a a3, mientras decía muy ufano:
-Yo también quiero hacer algo por la causa -
La torre negra que aun no permanecía sin moverse empujó sin miramientos al peón soldado de adelante, mientras le decía:
-Ve a luchar, que yo te defiendo…o recojo tus pedazos si caes en la lucha -
Aquel plantó batalla, en a5, al peón soldado blanco más próximo, quien lo liquidó al momento con su espada para; a su vez, caer abatido por la torre negra, que respiró a pleno pulmón:
- ¡ Al fin pude salir de ese agujero! - Dijo.
- Pues ni creas que la vida está fácil aquí afuera - Escuchó a un caballo blanco que le hablaba relinchadamente, mientras se acercaba hasta c4.
- ¡Qué barbaridad! Ya hasta los caballos amenazan a las torres…mejor ataco peones soldados, que están más fáciles - Reflexionó la torre blanca plantándose en d5 y tapándole hasta el sol al peón desprotegido.
- Ese será; en un futuro no lejano, mi eunuco favorito, así que no te lo vas a comer - Dijo la torre blanca, defendiendo al peón soldado desde f4.
El caballo negro, temeroso de morir en el anonimato cruel, prefirió salir al combate desde d7, permitiendo que fuera atacado el peón soldado del rey en e6, quien cayó fulminado enseguida por la torre que; hasta ese momento, había esperado pacientemente para atacar, mientras decía al rey negro:
- Aquí llegué yo reycito…¿no contabas conmigo? Ahora vas a ver de lo que somos capaces dos torres de campo y un Torre consejero -
- ¡Ay! No, no me maten, por piedad - Suplicaba el rey negro, huyendo a g5 y arrodillándose ante la torre.
- Yo, por mi, te perdonaba la vida, a fin que no es nada personal, pero el consejero Torre dijo que no quería prisioneros – Le dijo su homólogo blanco a modo de disculpa.
- Nosotros tampoco lo queremos prisionero, está viejo y feo, no lo podremos cambiar por nada - Dijo el peón soldado del rey blanco, desenvainando su espada y avanzando un paso, a g3, desde donde le hizo una señal a su compañero de la derecha diciéndole:
- Es todo tuyo -
El rey negro, viendo cercano su fin, clamaba misericordia:
-¡Oh! Destino cruel, por favor, apiádense de mi, que soy un viejo acabado y enfermo - Decía ante las torres, que deliberaban entre sí:
- ¿Qué opinas? ¿Lo perdonamos? - Decía una a la otra.
- Pues el rey no se opone, solo estos soldados lo quieren linchar…también tendríamos que consultar con el consejero Torre, no olvidemos que es él quien rige todo esto - Respondió la interpelada.
- Pues preguntémosle ya, que ese peón soldado está que ni él mismo se aguanta
En ese momento se acercaron al consejero Torre las dos torres de campo. Conociendo de antemano a qué venían, les dijo:
-No se preocupen, ya está todo arreglado…le dije al consejero estratega de enfrente que; si su rey se rinde, le perdonamos la vida...y accedieron…a fin de cuentas esto de darle mate a un rey es cosa muy seria -
- Gracias consejero Torre - Respondieron aquellas al unísono, mientras tranquilizaban a los peones soldados blancos, al tiempo que decían al rey negro:
- Está usted en libertad, pero no puede abandonar este reino sin permiso de las torres -
A lo que aquel contestó saltando de contento:
- Ya sabía yo que ustedes también tenían su lado bueno…hasta me casaría con cualquiera de ustedes –
- Estás muy viejo y feo - Respondió una de ellas.
- Y además eso también habría que consultarlo con Torre - Agregó la otra, mientras corrían ambas a darse un baño de aire, tras la cruenta batalla.

El Tipo de la Brocha dijo...

Me encanta "Padre de familia", pero esa clase de chistes (como cuando Peter tropieza y se hace daño en la rodilla) me ponen algo nervioso.

Edddu dijo...

Voy a pegar el Quijote aquí, ¿puedo?

1jugador dijo...

este va camino de ser el mas largo, el de la tarta el de entradas, este por extension. Y eso que edu solo amenaza de escribir que si lo intenta ufff

AnnA dijo...

jajajaj venga eduuuuu pegalo se deportivo al menos una vez :)

AnnA dijo...

hidalogo: HA! That's so funny I forgot to laugh... excluding that first Ha. (Stewie)

AnnA dijo...

jajajaja, yo es que... a veces le supero a Stewie con creces. Y ayer fue el caso. :-p
Debe ser algo insoportable. Ohhh jajaja bueno... juzgando por las reacciones. Hic. :-)

arrollado dijo...

La verda yo tengo 3 hermanos chicos, y ya estoy acostumbrado. Tengo muchísimos primos. Ese tipo de actitudes no ha afectado nada mi condicion física y mental. Yo creo la perdida de cabello, el exceso de canas, y la neurosis deben tener otro motivo.

AnnA dijo...

Jajajajjaja, que buena esa, arrollado

AnnA dijo...

jorge rojas mexico d.f.: Gracias por el cuento; lo cierto es que no me lo he leido todavia, ya que carezco de tiempo libre los ultimos dias, pero no me cabe duda que será muy interesante. Un dia de estos lo leo y te cuento. Un beso.

Anónimo dijo...

anna cuando lo hayas leido has un resumen please ;-)

Carles

AnnA dijo...

De acuerdo, Carles, pero aviso que mi "resumen" va a ser más largo aun, jajaja hombre... seguro que añadiria algo...desde mi propia imaginacion , jajaja xDD

Hector dijo...

Y YO QUE NO OPINE MAS DE COLECTIVIDADES PORQUE ME PARECIA QUE ESTABA ABUSANDO DEL ESPACIO UTILIZADO !!!!!
BUEHH !!

AnnA dijo...

Jajajaja... xDD

Nada, nada, son bromas, podeis escribir cuanto y cuando os de la real gana; que para eso está el espacio!! Me haceis muy feliz con vuestros comentarios. Bienvenido todo aquel que quiera dejar uno (y más). Un besazo!

Anónimo dijo...

Tu resumen más largo ummmmmm en este momento no puedo, pero revisare la definición de resumen ;-)

Carles

AnnA dijo...

Ya, ya , si por eso avisé que mi "resumen" ... :-D

Anónimo dijo...

Ya revise la definición
resumen : Exposición breve de lo esencial de un asunto o materia.
resumir : Reducir a términos breves y precisos lo esencial de un asunto o materia.

Si ya sabia yo que si lo buscaba seria para tu bien. Ya que dice esencial y preciso así que eso te da libertad para ir añadiendo de tu propia imaginación, para que quede bien precisado jajaja
Bueno tranquila no hace falta. Para que un resumen si tenemos el original :-D

Carles